Situado en las estribaciones de la Sierra de Tramontana, el pintoresco paisaje se suma al aspecto de un pueblo ya de por sí atractivo y lleno de carácter rural. La población no llega a los 2000 habitantes.

Por suerte el pueblo sigue siendo ignorado por las principales compañías de viajes.

Quedarte aquí te garantiza un acceso perfecto a la escarpada Sierra de Tramontana así como paz y tranquilidad. Las playas de Puerto Alcudia y Puerto Pollensa están a media hora en coche y el aeropuerto está a 40 minutos en coche, a través de Inca. 

Hay mucha historia en el pueblo. Por ejemplo, la iglesia del pueblo data de 1248. Las fiestas locales celebradas de manera regular mantienen viva parte de la historia y ofrecen a los visitantes una mirada al pasado.